Política

Movimiento de Alfabetización Política del soberano (MAP)

Movimiento de Alfabetización Política del soberano (MAP)

Material de Trabajo - Página web de trapyc

Manifiesto por la alfabetización política del soberano

Es triste reconocerlo, pero la ignorancia política no preocupa a la ciudadanía, porque la ha naturalizado. Sin embargo, la conciencia política de la ciudadanía sí preocupa a la oligarquía.

A todos los ciudadanos que conforman el “amplio campo popular”[1], no importa su filiación partidaria, ni a quien votaron, ni a quien piensan votar, los convocamos a tomar conciencia de que, en cuanto parte del pueblo, tienen el mismo enemigo que su adversario partidario. Si uno es peronista, es absurdo que sienta como enemigo a un antiperonista, y si votó al Frente de todos, su enemigo no puede ser quien votó a Juntos por el Cambio, porque todos tienen el mismo antagónico, la oligarquía. Es fundamental darse cuenta de que la verdadera contradicción es política y no partidaria. Tenemos que comprender que la lucha política no es entre partidos, sino entre los que promovemos y defendemos los valores e intereses de la patria y el pueblo y los que promueven y defienden los valores e intereses de los sectores dominantes. Sólo hay dos veredas, la de la oligarquía y la del pueblo. No nos dejemos engañar, no hay más. Y para quienes conformamos el amplio campo popular, el pueblo es la única opción.

Los convocamos a participar en un movimiento que tiene por objetivo la elevación del nivel de alfabetización política de la ciudadanía que conforma el amplio campo popular. Partimos de dos principios: 1) La relevancia de la contradicción oligarquía-pueblo, porque sin suponerla es imposible entender la realidad política y 2) la construcción de poder popular, como una acción política fundamental de la ciudadanía en la lucha por revertir el mandato de la oligarquía sobre la democracia liberal.

Lo que más nos debe preocupar en la Argentina, no es tanto la perversión, falta de escrúpulos, de dignidad y ausencia total de ética de la oligarquía y sus sicarios mediáticos, sino la pasividad y silencio de una parte importante de la ciudadanía. Sería ingenuo pretender que la oligarquía cambie su conducta, pero no lo es en absoluto luchar para que la ciudadanía cambie la suya.

Tenemos que dejar de ser espectadores pasivos de la sociedad que construye la oligarquía y convertirnos en actores proactivos de nuestro propio destino. Recordemos al inolvidable Paulo Freire, cuando repetía: “el mundo no es, el mundo está siendo”. Tenemos que tomar conciencia de que hemos aceptado y naturalizado un rol pasivo en la dinámica social y política. Delegamos nuestro poder soberano en representantes que son devorados por el poder real de las oligarquías, de dentro y de afuera. La oligarquía global del imperialismo anglo-sajón que ha hecho estragos en nuestra región y en el mundo y que impone las condiciones de vida y existencia a la medida de sus valores e intereses. Miremos a Europa, inerme y arrodillada ante la OTAN, el caballito de batalla del establishment estadounidense, que infecta de guerras el planeta porque siente y teme que se extinga su poder. Observemos, también, a las oligarquías locales de los países de nuestra región, socias subalternas de Washington y, además, con sus propios intereses y negocios, con sus acciones vende patria y anti pueblo. Fijémonos en los medios de comunicación masivos, concentrados en manos de la oligarquía, tomemos conciencia de cómo vienen logrando colonizar la subjetividad de amplios sectores de nuestros pueblos, lo que queda en evidencia cuando las democracias liberales de los pueblos de nuestra región ponen en el gobierno a sus verdugos.

Frente a este enorme poder, creer que un gobierno, por más nacional y popular que se presente puede transformar la realidad es una gran ingenuidad. Si bien los gobiernos nacionales y populares son necesarios para impedir que las oligarquías se adueñen también de la administración del Estado, lo que configura una tormenta perfecta, no son suficientes. Sin pueblos realmente empoderados no será posible transformarla. Y los pueblos comienzan a empoderarse con verdadera formación política, y no con el sistema educativo de la oligarquía para el pueblo y medios de comunicación que la manipulan todo el tiempo. Y como las clases dominantes no se suicidan, el sistema educativo no formó, no forma, ni formará ciudadanía con pensamiento crítico y conciencia política, mientras las democracias liberales sigan estando bajo el mandato de la oligarquía. Retomando la sabia y liberadora idea de Paulo Freire, de que: “Nadie educa a nadie, nadie se educa solo, nos educamos entre nosotros mediatizados por la realidad en la que estamos inmersos”, es que impulsamos este naciente movimiento de alfabetización política de la ciudadanía que conforma el amplio campo popular. Los invitamos a sumarse, porque la patria y el pueblo están en peligro.

Líneas estrategias del Movimiento de Alfabetización Política

Estas son las líneas estratégicas de lucha que proponemos para el Movimiento de Alfabetización Política de la Ciudadanía:

  1. Promover la transformación democrática del sistema educativo: Es necesario incidir de diferentes formas sobre el gobierno, para que se decida a intervenir políticamente en el sistema educativo. No basta con la defensa del carácter público de la educación, sino que es necesario comenzar a trabajar para que la educación que es pública, además, también sea popular (educación popular[2]).
  2. Promover la alfabetización política de la docencia: También proponemos, con nuestros recursos, desarrollar talleres online y presenciales de formación de docentes en alfabetización política.
  3. Promover la transformación democrática de los medios de comunicación masivos concentrados. Aquí es necesario promover la vuelta sobre la Ley de medios audiovisuales, porque es imprescindible. Existe la necesidad de una mayor participación del gobierno en la comunicación popular de la acción gubernamental. El pueblo debe saber qué hace y qué planes tiene el gobierno y este último debe saber cuáles son las expectativas y necesidades del pueblo. Esta comunicación bidireccional debe promoverse e intensificarse.

Estas tres primeras líneas estratégicas de lucha requieren de la incidencia y presión de la ciudadanía sobre el gobierno nacional y popular, así como su apoyo al gobierno en la lucha contra los embates desestabilizadores continuos de la derecha neoliberal (bloque de poder oligárquico).

  1. Promover la autoformación de la ciudadanía que conforma el amplio campo popular:

Aquí el plan estratégico se sostiene en estas acciones:

  • Creación de una organización de “educación popular” desde la sociedad civil, abocada a la promoción de la alfabetización política de la ciudadanía que conforma el amplio campo popular, mediante el desarrollo e implementación de talleres presenciales y online de alfabetización política en dos niveles: a) Talleres de formación de formadores y formadoras en alfabetización política y b) Talleres de alfabetización política de la ciudadanía que conforma el amplio campo popular. La convocatoria de docentes de todos los niveles y ciudadanos y ciudadanas que deseen formarse para formar a otros ciudadanos y ciudadanas, será una estrategia fundamental de la organización que proponemos.
  • El eje de los talleres es el aprendizaje de la lectura crítica de la realidad política mediante la “teoría de la contradicción principal como fundamento de la lucha política”. Pero, si bien este aprendizaje es el fundamental, no obstante, requiere de conocimientos complementarios de economía, economía popular, sociología, medio ambiente, comunicación, problemática de género, etc., por lo que deberemos buscar la colaboración de distintos sectores y figuras del progresismo en dichos temas.
  • Promover, por todos los medios posibles en el marco de la sociedad civil (medios de comunicación alternativos, redes sociales, instituciones y organizaciones de la sociedad civil, etc.), el pensamiento crítico y la conciencia política de la ciudadanía que conforma el amplio campo popular. Aquí es importante pensar en diferentes estrategias, en los canales formales e informales de la educación, de lucha y promoción de una formación social y política realmente popular.
  • Vincularnos con movimientos sociales contestatarios, que luchan por la defensa de sus derechos y reivindicaciones sociales, económicas y políticas, para ayudarlos a formarse en la lectura crítica de la realidad política.

El canal de Youtube, “El ciudadano politizado”, es el lugar donde articulamos las acciones para el desarrollo y las actividades del MAP. A través de él es que se incorporarán lo educadores y educadoras, así como los ciudadanos y ciudadanas que deseen sumarse a este movimiento progresista de lucha y superación de la ignorancia política que estimula y aprovecha con toda malicia la oligarquía.

https://www.youtube.com/watch?v=_DQngZ8rPSc&t=6s

  1. Por “amplio campo popular” entendemos el conjunto de personas, grupos, movimientos  y organizaciones sociales, partidos políticos del espacio progresista, sindicatos y gremios, pequeñas y medianas empresas y comercios, así como trabajadores formales e informales, profesionales, docentes, artistas, intelectuales, esto es, toda una heterogénea gama de personas, movimientos e instituciones en diferentes situaciones socioculturales, que por su extracción social comparten el destino de los sectores subalternos, justamente porque no están enroladas en los sectores dominantes, ni colaboran o se subordinan a ellos, esto es, no pertenecen ni son funcionales a la oligarquía. De una forma simplificada, aunque bastante certera, el campo popular se compone de todos aquellos que no vivimos de rentas, ni de la especulación financiera, ni somos dueños ni directivos de grandes empresas. En una palabra, que vivimos exclusivamente de nuestro trabajo. Siguiendo la división que establece Paulo Freire, entre “antagónicos” y “diferentes”, el campo popular, para nosotros, son los “diferentes”, mientras que la oligarquía expresa a los antagónicos, los que “prohíben ser” a la mayoría. Los diferentes somos, entonces, todo ese conjunto heterogéneo de personas, movimientos sociales, organizaciones e instituciones que no pertenecemos ni somos funcionales a los sectores dominantes en las sociedades y, por lo tanto, no le prohibimos ser a nadie. A esto nos referimos con “amplio campo popular”.
  2. La educación popular del siglo XXI: Si la educación popular en las décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado consideraba sectores subalternos a las grupos más vulnerables de la sociedad, esto es, a las clases sociales subalternas, con el crecimiento exponencial de la desigualdad que se ha producido desde ese entonces, es necesario ampliar el alcance del concepto de “campo popular”, ya que hoy debemos incluir en él a las clases medias e, incluso, a los pequeños y medianos comerciantes y empresarios. La educación popular de hoy, frente a medios de comunicación altamente concentrados y redes sociales dominadas por las grandes plataformas digitales, debe fundarse en la elevación del nivel de alfabetización política de la ciudadanía que conforma el que ahora denominamos “amplio campo popular”

José Luis Lens

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación. Actualmente, Profesor Titular de la Cátedra de Educación Popular en la FCH-UNCPBA y Profesor Adjunto de Ciencias Políticas en la UBA-CBC.

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