Política

La alfabetización fundamental

La alfabetización fundamental

Paulo Freire - Viento Sur

Existen muchas alfabetizaciones que son importantes, como la alfabetización de la lecto-escritura, la alfabetización digital, la alfabetización tecnológica, la alfabetización medio-ambiental, la alfabetización sexual, la alfabetización de géneros, pero la alfabetización más importante, la fundamental, es la “alfabetización política”, porque, sin ella, todas las otras se quedan sin sustento. ¿Por qué? Porque son “instrumentales”, y desde el punto de vista educativo, “instruccionales”. En cambio, la alfabetización política es filosófica, educacional, porque es la que nos permite entender en forma crítica la realidad social y política.

Vale recordar aquí una inspiradora idea del inolvidable Paulo Freire: “El mundo no es, el mundo está siendo”. Las alfabetizaciones instruccionales hay que entenderlas como atributos de las necesidades de adaptarnos e integrarnos al mundo que es, al mundo dado. En cambio, la alfabetización política debemos comprenderla como atributo de las personas y los pueblos, en tanto elemento clave de su empoderamiento para participar, responsable y comprometidamente en la tarea de transformar la realidad existente, esto es, el mundo que está siendo.

Está claro que la capacidad de comprender en forma crítica el valor de las alfabetizaciones instrumentales e instruccionales, en primer lugar analizando cómo utiliza la tecnología el poder real para manipular a la ciudadanía y, luego, como pueden hacerlo los pueblos empoderados para transformar la realidad enfrentando al poder real, está dada, sin duda, por el nivel de alfabetización política de la ciudadanía que conforma el amplio campo popular.

Es importante señalar que, cuando tratamos el tema de la dictadura del algoritmo, no son pocos los analistas que sostienen que, para comprenderla adecuadamente, debemos apelar a la alfabetización digital. Esto es un error, porque lo que necesitamos realmente es un buen nivel de alfabetización política, ya que la dictadura del algoritmo, si pretendemos entenderla cabalmente, debemos aprender a leerla en clave política.

Ahora bien, la alfabetización política es un hecho maldito para las clases dominantes, que han logrado, mediante su intenso y amplio trabajo de manipulación subjetiva, que los pueblos “naturalicen” la idea de que los Estados de las democracias liberales no deben asumir la tarea de formar a la ciudadanía para trabajar de ciudadanos. Es indudable que la formación política de la ciudadanía es un tabú para las élites que históricamente dirigen y controlan a las democracias liberales.

Como lo señalamos en nuestro libro, la política se rige por la lógica del poder[1] y, por lo tanto, pecaríamos de una elevada ingenuidad política si le pidiéramos a las oligarquías que promovieran la alfabetización política de la ciudadanía que conforma el amplio campo popular.

Ya lo hemos señalado, como decía Paulo Freire, “la clases dominantes no se suicidan”. Por lo tanto, lograr que los pueblos eleven su nivel de alfabetización política es una conquista que sólo se alcanzará con lucha. Recordemos otra de las magníficas ideas de Paulo Freire, “la democracia no es democracia conquistada, sino democracia conquistándose”.

Bibliografía:

Freire, Paulo (1970) Pedagogía del oprimido. México: Siglo XXI Ediciones

Lens, José Luis (2022) La alfabetización política del soberano. Buenos Aires: Editorial Autores de Argentina.

José Luis Lens

Buenos Aires, 15/3/2025

  1. Lógica del poder. De la contradicción fundamental oligarquía-pueblo se infiere que la política se comprende y se ejercita a partir de la lógica del poder. ¿Por qué? Porque el ADN conformado por las ansias ilimitadas de poder de la oligarquía sólo puede contenerse con otro poder, por supuesto de diferente índole, pero poder al fin. Nicolás Maquiavelo, el fundador de la politología, lo expuso en su obra, basada en la recuperación de los hechos históricos y el análisis científico de la experiencia. La política supone el ejercicio del poder, sin poder es imposible realizarla con éxito. Maquiavelo sostiene que la virtud del político, entendida como saber hacer, es saber conseguir el poder y saber mantenerse en el poder. Por supuesto que el poder, y esto lo agregamos nosotros, no es sólo el que tiene como fin la dominación, como lo entiende exclusivamente la oligarquía, sino que también es necesario conseguir poder para liberarse de ella, lo que deben saber hacer el pueblo y el gobierno que lo lidere. Por eso, al poder de la oligarquía debemos oponerle el poder del pueblo. Es bueno saber que el único poder que puede quebrarles el brazo a las oligarquías es el de los pueblos. Lens, José Luis (2022) La alfabetización política del soberano. Buenos Aires: Editorial Autores de Argentina, página 346.

 

José Luis Lens

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación. Actualmente, Profesor Titular de la Cátedra de Educación Popular en la FCH-UNCPBA y Profesor Adjunto de Ciencias Políticas en la UBA-CBC.

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